En este tramo trabajás cómo distintas personas organizan su experiencia a partir de canales predominantes de procesamiento. Se revisan los sistemas representativos visual, auditivo y kinestésico para que puedas detectar diferencias en el lenguaje, la atención, el tipo de palabras que aparecen, la forma de recordar y la manera de construir sentido. Entender esto te permite leer mejor al otro, evitar interpretaciones apresuradas y empezar a ajustar tu comunicación con más precisión. Es un módulo central porque ordena gran parte de la observación práctica que después se usa en conversaciones reales.